Wednesday, June 20, 2007

Más allá de la fama


Antonio Skármeta Vramicic es un escritor chileno, que ha escrito numerosos ensayos sobre temas de literatura hispanoamericana, política cultural, cine y arte, también ha publicado varios cuentos entre esos “El ciclista de San Cristóbal”. A Antonio le agrada escribir sobre lo popular, el pueblo, el conflicto social el acontecimiento histórico, en sus obras a veces le pone algo biográfico que evoca de su juventud.

El cuento de “el ciclista de San Cristóbal” refleja una realidad que muy pocos tenemos presente, cuando escuchamos de algún famoso, ya sea deportista, cantante, actor, o presentador, enseguida pensamos en que tienen dinero, viven bien, que no pasan por angustias o necesidades, pero este cuento muestra como un ciclista tiene que luchar contra su angustia y fatiga para lograr obtener dinero, el cual le facilite la salud de su madre, él solo anhela ganar y llevar el premio a su madre , más que el reconocimiento y la fama. Por que la fama no es una gran dicha, la fama acaba con la intimidad, la tranquilidad, y la libertad siempre se viven previniendo y apartando de lo real para mostrar una imagen que de ejemplo a el público que los mantiene en la cima, así no dan pie para que hablen y difamen su nombre y reputación, pues las cámaras siempre están pendientes de las caídas para luego publicarlas y mantener el realiti.

Un símbolo muy importante en esta obra es el “dinero “ese signo peso que cuesta tanto obtener, y que es tan indispensable para la supervivencia de todo ser humano, el progreso, el alimento, el vestido, la educación, y hasta el placer y la diversión son conseguidos por el dinero, quien tiene plata ingresa a donde quiere por que con el dinero viene detrás el poder, poder que algunos abusan de él y humillan a seres iguales, pero pobres, pobreza que no se puede tapar, y que en busca de un mejor vivir se ha llegado a la corrupción, la delincuencia, la prostitución y la muerte, por que hasta la vida hoy ya tiene precio…

Para el ciclista la vida de su madre era todo y estoy segura que todos haríamos lo que fuera necesario por darle la vida a un ser amado que entrego su vida sin condiciones ni intereses.


-Vivirá –dije- uno se asusta con la fiebre…
- Si gano la carrera tendremos plata. La podríamos meter en una clínica pasable.
Vemos como la angustia de tener un ser moribundo en su lecho nos llena de motivos y fuerza, esa fuerza que no se sabe de donde sale pero que siempre es bienvenida.

La vida es un regalo divino y Dios es quien debe decidir el momento de nuestra partida aunque a veces nos cueste entender y aceptarlo, sobretodo cuando nos coge por sorpresa.

Por eso es importante disfrutar cada instante de la vida sin hacer daño a nadie, y seguramente estaremos felices de compartir con nuestros amigos y familiares, acompañándonos en los momentos difíciles y alegres sin esperar mas recompensa que la sonrisa, el abrazo y el beso sincero.

1 comment:

CARLOS A. GAMBOA said...

Falta el manejo de la argumentación teórica que le permite al texto de crítica sustentarse en marcos referenciales...